La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se encamina a debatir un proyecto de ley que busca crear un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal destinado a aliviar la situación financiera de miles de hogares porteños. La iniciativa cuenta con el respaldo de distintos sectores políticos, entre ellos el peronismo, el PRO, la Unión Cívica Radical y el bloque referenciado en Horacio Rodríguez Larreta, mientras que La Libertad Avanza adelantó su rechazo, aunque permitiría su tratamiento parlamentario.
El proyecto propone la creación de una herramienta destinada a refinanciar deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales mediante tasas de interés más bajas y plazos de pago más extensos que los actualmente disponibles en el mercado financiero.
Según el texto de la iniciativa, el Banco Ciudad y las entidades financieras privadas que adhieran al programa podrán otorgar créditos de refinanciación con una tasa nominal anual fija máxima del 35% y un plazo mínimo de devolución de 24 meses. El objetivo es brindar una alternativa a familias que enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras y que destinan una parte significativa de sus ingresos al pago de deudas.
El beneficio estará dirigido a grupos familiares cuyos ingresos no superen el equivalente a diez salarios mínimos y cuyas deudas representen más del 30% de sus ingresos mensuales. Asimismo, se priorizará a quienes registren atrasos de entre 60 y 180 días en el cumplimiento de sus compromisos financieros. Quedarán excluidas aquellas personas que cuenten con patrimonio suficiente para cancelar sus obligaciones sin necesidad de asistencia.
Con el fin de incentivar la participación de bancos y entidades privadas, el proyecto contempla una reducción del 50% en el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por los créditos otorgados dentro del programa.
Las estimaciones realizadas por los impulsores de la iniciativa indican que una familia con ingresos cercanos a los 3,68 millones de pesos y una deuda equivalente al doble de ese monto podría reducir significativamente el costo financiero de sus obligaciones. Según los cálculos presentados, el ahorro mensual podría rondar los 240.000 pesos y representar varios millones de pesos menos en concepto de intereses respecto de una refinanciación tradicional.
La propuesta se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el nivel de endeudamiento de los hogares argentinos. Durante los últimos meses se registró un aumento sostenido de la morosidad en distintos segmentos del sistema financiero, especialmente en tarjetas de crédito y préstamos personales.
La problemática impulsó la aparición de iniciativas similares en distintas provincias del país. En Córdoba, por ejemplo, se implementó un programa que permite unificar deudas en una única cuota mensual con plazos de hasta sesenta meses y tasas diferenciadas según el período de financiación.
Por su parte, en la provincia de Buenos Aires se desarrollaron mecanismos de refinanciación destinados a personas con deudas en situación de mora, incluyendo líneas especiales con tasas reducidas y plazos extendidos para facilitar la regularización de obligaciones pendientes.
En Corrientes también se puso en marcha un programa de asistencia financiera que permite refinanciar consumos realizados con tarjeta de crédito mediante cuotas fijas y condiciones más favorables que las vigentes en el mercado. Medidas similares fueron adoptadas en Misiones, donde se establecieron esquemas especiales de refinanciación para trabajadores públicos, jubilados y pensionados.
La tendencia también se refleja en distintos proyectos legislativos impulsados en provincias como Mendoza y Chubut, donde se analizan mecanismos orientados a subsidiar tasas de interés, crear fondos de garantía y facilitar el acceso al crédito para familias con dificultades económicas.
El crecimiento del endeudamiento familiar comenzó además a instalarse en la agenda del Congreso nacional. Diversos bloques parlamentarios presentaron iniciativas vinculadas a la refinanciación de deudas y al alivio financiero de los hogares, reflejando una preocupación transversal respecto de la situación económica de amplios sectores de la población.
El proyecto de desendeudamiento formará parte de una sesión legislativa que incluirá otros temas de relevancia para la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos se encuentran iniciativas relacionadas con el financiamiento de la futura Línea F de subterráneos, la regulación de los cigarrillos electrónicos o vapeadores, modificaciones al sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) y nuevas medidas para combatir la actividad ilegal de los denominados trapitos.
Además, el temario contempla el tratamiento de pliegos para la designación de distintas autoridades institucionales, entre ellas las correspondientes a la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General y organismos reguladores de la Ciudad.
La discusión sobre el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal se presenta como uno de los debates más relevantes de la jornada legislativa, en un escenario donde la situación financiera de los hogares se convirtió en una preocupación creciente para distintos sectores políticos y económicos.