Una serie de robos a niños y adolescentes en los barrios porteños de Recoleta y Palermo generó preocupación entre las familias, las autoridades escolares y los vecinos, mientras el Ministerio de Seguridad de la Ciudad reforzó los operativos de prevención y avanza en la investigación para identificar a los responsables.

En ese marco, funcionarios del Ministerio de Seguridad, autoridades de la Policía de la Ciudad, directivos de establecimientos educativos y más de un centenar de padres participaron de una reunión en la que se detallaron las medidas adoptadas para enfrentar los hechos delictivos registrados en las inmediaciones de distintas escuelas.

Durante el encuentro se informó que en los últimos días se incrementó la presencia de efectivos policiales y de Agentes de Prevención en los sectores donde ocurrieron los robos. Además, se acordó mantener un canal de comunicación permanente con las familias para brindar información sobre el avance de las investigaciones y las acciones preventivas.

Según la información oficial, varios de los sospechosos fueron identificados como menores de edad con domicilio en la provincia de Buenos Aires. Las autoridades indicaron que algunos de ellos cuentan con antecedentes por hechos similares cometidos en otras comunas de la Ciudad y que ya habían sido demorados anteriormente.

Como parte de los procedimientos realizados, dos menores fueron demorados y quedaron a disposición de la Justicia de Menores. La investigación continúa para determinar si están vinculados con otros robos denunciados por vecinos y familias de la zona.

En paralelo, el Ministerio de Seguridad distribuyó imágenes de los sospechosos entre los Agentes de Prevención y los comercios adheridos a la Red de Comercios Seguros, con el objetivo de facilitar su identificación y agilizar el aviso a la Policía ante nuevas apariciones.

Los episodios cobraron mayor visibilidad a partir de las denuncias realizadas por vecinos en redes sociales y grupos barriales, donde se reportaron reiterados robos en las inmediaciones de establecimientos educativos de Recoleta y Palermo.

De acuerdo con los testimonios de las familias, las principales víctimas son estudiantes que se desplazan solos en los horarios de ingreso y salida de clases. Según las denuncias, los asaltos responden a una modalidad repetida que generó preocupación entre los adolescentes y sus padres.

Mientras tanto, las autoridades porteñas aseguraron que continuarán con los operativos de prevención y el seguimiento de los sospechosos identificados, en coordinación con la Justicia de Menores, con el objetivo de frenar esta serie de hechos que mantiene en alerta a la comunidad educativa de ambos barrios.